BYD acaba de activarse. Y nunca mejor dicho. La enorme empresa automotriz china ha revelado planes para expandir su negocio en Europa, pero sin mencionar vehículos eléctricos. La compañía ha asumido un nuevo desafío que implica electrificar España y Europa mediante cargadores. Y no unos cualquiera: BYD quiere cubrir el continente con sus Flash Charge, unos cargadores ultrarrápidos que superan a los actuales Supercargadores de Tesla. Además, no planea instalar pocos.
BYD ha comunicado que para 2027 espera contar en Europa, y por tanto en España, con una red de cargadores rápidos que exceda los 3.000 puntos de recarga en todo el continente. Aún está lejos de las 20.000 unidades que posee Tesla en esta región, pero arranca con una apuesta considerable.
La firma china ya ha colocado algunos de estos cargadores rápidos en Reino Unido y Alemania, con una acogida muy favorable y una versatilidad asombrosa: cualquier vehículo eléctrico con conector CCS puede utilizarlos a una velocidad envidiable, y los propios coches de BYD con las nuevas baterías Blade son capaces de sacar partido a sus 1.500 kW.
Para contextualizar, algunos de los actuales Supercargadores de Tesla (los V4) permiten cargar sus propios vehículos a 500 kW, por lo que BYD lograría un incremento del 300% en términos de potencia para reducir aún más el tiempo de espera mientras la batería se recarga.
¿Cuán rápidos serán estos nuevos cargadores de BYD?
La compañía planea tener listos estos 3.000 puntos de recarga distribuidos por toda Europa para finales de 2027, y las buenas noticias no terminan en su catálogo y base de clientes. Al tratarse de cargadores tan versátiles, significa que prácticamente todos los dueños de vehículos eléctricos podrán emplear esta red para viajar o recargar rápidamente su coche en un momento puntual.
Por supuesto, los más favorecidos serán los propietarios de los coches eléctricos de BYD con la nueva batería Blade 2.0 que, junto a los Flash Charge, forman un dúo perfecto para recargar un Denza Z9 GT del 0 al 70% en 5 minutos.
Y, aunque no sean velocidades que puedas aprovechar con la mayoría de vehículos BYD del parque automovilístico español actual, que una compañía invierta de esta manera en nuestro continente solo puede implicar dos cosas: que su catálogo se llenará de coches muy atractivos y que pretenden hacer de este desembarco una apuesta por Europa colosal y a muy largo plazo.
Según The Financial Times, BYD planea invertir unos 580.000 euros en cada uno de los cargadores Flash Charge de nueva generación, lo que suma un total de unos 2.000 millones de euros de inversión solo para el mercado europeo de cara a 2027.